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lunes, 27 de abril de 2015

23 razones para estar allá en Holanda, y no acá en Colombia

Hoy hace un año publiqué un artículo titulado "23 razones para estar allá en Colombia, y no acá en Holanda". Obviamente el artículo tuvo algunas críticas. Fueron bien recibidas pues como en su momento lo dije fue algo meramente personal, y obviamente, subjetivo.

El día de hoy vengo a cumplir una promesa que hice a mi parcero y ex-roommate Chris Holtslag. Es por esta razón que escribí la antítesis de aquel artículo, al cual titulo simplemente "23 razones para estar allá en Holanda, y no acá en Colombia".

Vale aclarar que el listado no sólo obedece a cosas que extraño de Holanda - el país que me hospedó por dos años - sino que además es una crítica fuerte a muchas de las cosas que nos destruyen como colombianos.

Los que me conocen o han tenido contacto reciente conmigo saben perfectamente cuál mi posición respecto a si quiero vivir acá en Colombia o allá en Holanda. A ellos, no requiero darles explicación. Al resto, pueden opinar pues insisto, esto es algo personal y subjetivo.

A mis amigos colombianos extra-amantes de nuestro país les pido disculpas de una vez. Cosas como las que escribo pueden doler, pero seamos honestos, la verdad duele. A continuación, entonces, les comparto el listo. Espero les guste!

  • Razón nro. 1. Allá el transporte público es accesible, integrado y sostenible; montar en bus no te hace rico ni pobre, simplemente te hace partícipe de un sistema de uso masivo. Acá el transporte público es algo que no entendemos: los que lo diseñan no conocen el concepto de sostenibilidad, los que lo construyen no conocen el significado de honestidad, y los que lo usamos no sabemos lo que es practicidad, simplemente nos interesa tener “el carrito” porque nos da más estatus.
  • Razón nro. 2. Allá se entiende el concepto de individualidad. Cada quien hace de su vida lo que quiera (siempre y cuando no afecte la libertad de los demás). Acá en Colombia el concepto de individualidad es lo contrario: yo hago lo que se me venga en gana sin importar si afecto a los demás. Es común por ejemplo encontrar al vecino que pone vallenatos a “todo taco” a las seis de la mañana sólo porque a él le gusta.
  • Razón nro. 3. Allá la honestidad es parte fundamental en la educación de las personas. Acá es un valor subvalorado. Se rechaza al que es honesto, incluso, se le llega a criticar de “pendejo”. Nos gusta ser “abispaos”, eso de la honradez no es lo nuestro.
  • Razón nro. 4. Allá está Ámsterdam, con sus canales, su Distrito Rojo, sus permisiones y su magia. Acá está la calle de la Veracruz con sus putas y jíbaros. 
  • Razón nro. 5. Allá llegan bandas de verdad a presentar sus shows. Existe la variedad en géneros y los escenarios son los adecuados para disfrutar de su música. Acá sólo vienen reguetoneros y a los pocos grupos que vale la pena escuchar los meten en sitios de mala muerte en donde se siente sólo el eco y no se disfruta el concierto.
  • Razón nro. 6. Allá se puede ir a un partido de la Champions. Acá no.
  • Razón nro. 7. Allá está Delft, pueblito hermoso y tranquilo, en donde irse a tomar una cerveza al centro era de lo mejor. Acá no hay Delft.
  •  Razón nro. 8. Allá el tiempo personal es de gran importancia. Acá en Colombia todavía existen quienes se sorprenden cuando unos les dice que “el fin de semana es para descansar y no para trabajar”
  • Razón nro. 9. Allá estaba Foulkeslaan y su gente. Acá no - bueno, parte pero no toda.
  • Razón nro. 10. Allá las mujeres son independientes. Estudian para trabajar y trabajan para correr con todos sus gastos. Acá todavía existen mujeres que pretenden que el hombre sea su chequera perpetua. Trabajan para sus antojos, porque para el resto de necesidades básicas buscan al marrano que se las supla.
  • Razón nro. 11. Allá existe una enorme variedad de quesos. Acá no (bueno, tenemos el quesito, que no existe en ningún otro lado).
  • Razón nro. 12. Allá la gente es CUMPLIDA. Acá no, y lo peor de todo: nos sentimos orgullosos de no serlos. Acá el cumplimiento es una variable que depende de todo menos de uno.
  • Razón nro. 13. Allá la gente acepta sus errores y los confronta. Acá tenemos la costumbre de echarle la culpa a entes o gentes ajenas a nosotros: “si llego tarde es culpa del taco o de Parques del Río”; “todos los problemas en el país son culpa de Uribe, la guerrilla o Santos”; “si saco provecho es porque por otro lado están sacando provecho de mí”; y así. 
  • Razón nro. 14. Allá se puede salir tranquilo a disfrutar de lo de uno. Acá en Colombia sacás a pasear tu moto que tanto esfuerzo y trabajo te tocó conseguir y llega una rata y te la roba con arma en mano. 
  • Razón nro. 15. Allá tienes a tu eterna compañera la bicicleta. Con ella sales a donde puedas porque a donde quieras ir existen vías para ella. Acá  tenemos a los mejores ciclistas del mundo pero no tenemos ciclorutas para irnos a trabajar.
  • Razón nro. 16. Allá las personas reconocen la importancia del derecho a la vida. Acá en Colombia matamos por cualquier cosa: apuestas, desacuerdos, equipos de fútbol o dinero.
  • Razón nro. 17. Allá se consiguen las mejores cervezas del mundo en cualquier bar. Acá en Colombia nos jactamos diciendo que BBC o Tres Cordilleras son lo mejor.
  • Razón nro. 18. Allá están varios hermanos que no son de sangre pero sí de corazón, algunos no son colombianos pero los quiero como tal. Acá en Colombia no están, pero son más que bienvenidos.
  • Razón nro. 19. Allá, cuando vas a cruzar una cebra, te frenan. Acá te aceleran. 
  • Razón nro. 20. Allá la gente habla inglés como si nada. Acá todavía existen personas que les da miedo practicarlo.
  • Razón nro. 21. Allá el internet es de 100 megas. Acá apenas llegamos a los 10.
  • Razón nro. 22. Allá se pueden decir las cosas de frente (de manera respetuosa) y la gente entenderá lo que es, sin resentimientos ni dobles interpretaciones. Acá todo nos gusta “pacito”. No se puede decir de frente las cosas malas porque siempre habrá un problema. Si se le dice incumplido al incumplido, entonces se rebota. Si se le dice perezoso al perezoso entonces se resiente. Si algo está mal hecho y se recalca entonces termina uno crucificado…
  • Razón nro. 23. Allá el sistema funciona. Acá en Colombia no, y lo poco que funciona lo está acabando todo lo malo que acabo de mencionar.

domingo, 13 de abril de 2014

23 razones para estar allá en Colombia, y no acá en Holanda


Confieso que hace poco estaban cruzando por mi cabeza muchas dudas acerca de si quedarme o no en el país que actualmente me hospeda: Holanda.

La gente es genial y además culta, las oportunidades laborales son excelentes y en general los temas de infraestructura y tecnología llevan una ventaja considerable, si se comparan con los estándares colombianos.

A pesar de esto, tomé la decisión de volver a mi país natal, entre muchas cosas y principalmente por mi familia. Pero, y qué más hay de las “muchas otras cosas”? Obviamente hay factores que como a otros colombianos afectaron mi decisión (el clima, la comida, la gente, etc.), sin embargo, me di a la tarea de hacer una lista de cosas (algunas de ellas pendejas) del por qué es mejor estar allá en Colombia que acá en Holanda. Dicha lista, por supuesto, soportó mi elección final.

A continuación comparto la susodicha lista. A mis amigos holandeses (si pueden leer esto), les pido que no se tomen las cosas a manera personal, es simplemente una muestra de lo que extraño más de mi Colombia cuando la comparo frente al país naranja. A los amigos que vivan acá, o hayan vivido y no compartan mi opinión soy todo oídos, eso sí recuerden, esto es sólo un punto de vista muy subjetivo de mi parte. Espero les guste!

  • Razón nro. 1. Allá existe el concepto de ir a una finquita el fin de semana con los amigos, y lo mejor de todo: es asequible!! Acá eso es para millonarios.
  • Razón nro. 2. Allá me estafan en la cafetería de la universidad, pero por lo menos la comida es rica. Acá Sodexo se lleva el puesto número 1 en vender la comida más cara y más maluca del universo.
  • Razón nro. 3. Allá se puede ir a hacer ciclomontañismo cada fin de semana. Acá también, pero no sé por qué diantres lo llaman así si ni siquiera hay montañas.
  • Razón nro. 4. Allá la tanda de música latina en la discoteca no se limita a “Gasolina” de Daddy Yankee, “Bésame” de Elvis Crespo y “La Macarena”. Acá esa es la lista oficial latina en todas las discotecas. A ver, seamos sinceros, la música latina no es mi fuerte, pero si toca escucharla pues es bueno que le pongan la listica variada como por lo menos para conocer los más recientes temas.
  • Razón nro. 5. Allá 3 limones valen 200 pesos (?). Acá valen 4000 (soy amante del limón con sal).
  • Razón nro. 6. Allá uno puede elegir ir a tomar el sol cuando quiera; es cierto, hay días lluviosos o nublados, pero en general uno se puede dar el lujo de salir a gusto a hacer fotosíntesis cuando se le dé la regalada gana. Acá le toca a uno esperar 6 meses pa’ darse un baño de sol, y lo peor de todo es el escándalo que hace la gente cuando ya empieza a calentar. “Que tenemos que salir que el sol salió ya”, como si fuera una obligación. “Que aprovechemos el sol que la otra semana va a volver a bajar la temperatura y va a nevar”, todo es como forzado. Y si da la casualidad que justo ese día que salió el bendito sol me da la gana de quedarme en la casa recostado, sin bañarme y viendo películas?... Allá en Colombia, no hay que lidiar con estos dilemas morales.
  • Razón nro. 7. Allá te dicen hermano, hijo, sobrino, nieto, y lo mejor, te lo dicen en viva voz. Acá no.
  •  Razón nro. 8. Allá se pueden ver los partidos del verde con calma y hasta en vivo. Acá se tiene que ver uno el resumen del partido al siguiente día o la otra opción es ver el partido a las 2 am y ganarse un problema con los vecinos, porque acá el caballero no sabe ver un partido de fútbol sin gritar.
  • Razón nro. 9. Allá me entienden mis cuentos en español. Acá no.
  • Razón nro. 10. Allá puedo ir a hacer barritas en el parque. Acá no.
  • Razón nro. 11. Allá se pueden hacer vueltas los lunes en la mañana. Acá los lunes en la mañana son una extensión de los domingos, o sea, no es festivo, pero la gente no hace absolutamente nada: las tiendas no abren, los entes administrativos no atienden, los locales no venden. Si necesitás sacar un papel, ir a revisar una cuenta del cel, arreglar la cicla o ir a comprar algo a la droguería tenés que aguantarte hasta el medio del día.
  • Razón nro. 12. Allá venden Choclitos y Chocoramo. Acá no.
  • Razón nro. 13. Allá se consigue el perrito, la hamburguesita, la mazorquita, la arepita, el choricito, los frijolitos, los maicitos, etc., etc., etc. a cualquier hora, especialmente, después de terminar la farra. Acá lo único que se consigue en la madrugada es una cosa turca que está hecha de cordero (o uno de esos animales de la Biblia) y que la venden en tres presentaciones: envuelta en un pedazo de pizza, envuelta en una tortilla o envuelta en un pedazo de pan. No, no hay más opciones, no le busqués. La variedad está en el envuelto, el contenido es el mismo.
  • Razón nro. 14. Allá se encuentran lugares buenos, bonitos y baratos para ir a almorzar. Acá esos lugares abren a las 4 pm y cierran a las 10 pm.
  • Razón nro. 15. Allá se encuentran tiendas (de esquina) abiertas después de las 10 pm y los fin de semanas después de las 5 pm. Acá no encontrás abierto nada en semana después de las 10 pm. Si querés una bolsa de leche, te jodiste. Si querés un pan, llorala. Pero lo peor llega los domingos, cuando después de las 5 pm no encontrás absolutamente nada abierto. No es exageración, léase bien: absolutamente nada. Si de casualidad tenés la nevera vacía un domingo a las 5 pm, tenés dos opciones: morirte del hambre hasta el lunes después de las 12 am (sí, recordá que acá no hacen nada el lunes en la mañana), o irte a comer una de esas cosas malucas turcas en cualquiera de sus tres presentaciones.
  • Razón nro. 16. Allá estás tú. Acá no.
  • Razón nro. 17. Allá hay locas. Acá no.
  • Razón nro. 18. Allá se puede enamorar a una mujer en español. Acá no.
  • Razón nro. 19. Allá está Medellín. Acá no.
  • Razón nro. 20. Allá hay moteles. Acá la única opción para robarse a una novia (o moza, o niña, o lo que sea, según su gusto) es la casa. Así que si usted vive con más personas, póngalos al tanto de la situación (no vaya a ser que le abran la puerta de repente) y aliste una lista de reproducción medio durito para que  no se escuchen sonidos afuera. Si vive solo no hay problema, pero igual no se podría cambiar de ambiente, por ejemplo para un sitio con jacuzzi o algo así, ni tampoco podría montarle cachos a su pareja. En Colombia, las opciones son muy variadas.
  • Razón nro. 21. Allá no hablan holandés. Acá sí.
  • Razón nro. 22. Allá ponen musiquita en los bares. Acá no, o si ponen es para que sólo la escuche el que ponga las orejas al lado de los bafles. Al parecer el concepto, de “ponerle ambiente” al asunto es algo exótico.
  • Razón nro. 23. Allá cualquier cosa se vuelve un recreo. Acá no. Este punto puede ser algo obvio pero la verdad es que esa forma folclórica que tenemos de volver todo un recreo hace falta, y mucho. Acá la gente es seria, las noticias son serias, las citas son serias, a veces hace falta ponerle sabor al asunto.



domingo, 25 de julio de 2010

Aprendiendo inglés con la ayuda del cine

¿Quién dijo que las películas que vemos en cine no nos ayudan a aprender otros idiomas? En realidad, el único idioma que nos ayudan a ejercitar es el inglés. Bueno, peor es nada.

Una de las primeras películas que nos ayudó a reforzar conceptos importantes como el de formular una pregunta o utilizar el verbo to be (ser/estar) fue Naked Gun (1988). La mayoría de las personas comunes y corrientes conocemos esta cinta con el nombre de ¿Y Dónde Está el Policía?
Si analizamos con cuidado podemos deducir fácilmente que naked significa está el policía, a su vez, gun significa y dónde. Para llegar a esta conclusión simplemente se partió del hecho de que en Inglés la mayoría de cosas se escribe al revés, por ejemplo, perro feo se dice ugly dog. Ahora bien, después de entender lo mencionado podemos construir algunas frases sencillas, por ejemplo:
  • Naked running significa El policía está corriendo
  • Gun my bread significa Y dónde está mi pan!!
Otras películas como Meet the Spartans (2008), además de enseñarnos que las comedias basadas en películas ya existentes son malas, nos enseña que en Inglés se puede decir una frase larga en tan sólo unas pocas palabras. Y es que si revisamos su traducción al Castellaño – Una Loca Película de Esparta – podemos notar con facilidad que con tres palabras nos ahorramos una frase súper larga de cinco. Pero vayamos entonces a los significados correspondientes. Notemos que en este caso ya no aplica la regla “al revés”, esto quiere decir que traduciendo de manera directa la palabra meet significa una loca, the significa película y por último es fácil deducir que Spartans es la traducción de Esparta. Realicemos entonces algunos pequeños ejercicios:
  • Meet my mother significa Mi mamá es una loca
  • The Best significa Mejor película
  • Naked with my mother watching the house significa El policía está con mi mamá viendo una película casera (para elaborar esta oración debimos haber visto primero ambas películas)
Por último, y para demostrar los grandes avances que podemos tener sólo viendo cine, es necesario darle un vistazo a la película ganadora del Oscar The Blind Side (2009), conocida en América Latina con el nombre de Un Sueño Posible. Y es que con esta traducción aprendimos que una palabra puede tener varios significados según el contexto. En este caso en especial la palabra the ya no hace las veces de película sino que significa un. Por su parte, blind significa posible mientras que side es sueño. Miremos los ejemplos:
  • C’mon! Is blind!! significa Vamos! es posible!!
  • The the significa simplemente Una película
  • I am the naked at the side significa Soy un policía que está en una película de ensueño
Queda demostrado entonces que no sólo le debemos al cine la diversión que nos provee, también es importante resaltar el gran papel que cumple en el aprendizaje del idioma anglosajón. Gracias a todas estas valiosas lecciones es que nos podemos internacionalizar y cotizar más en el mercado laboral. Al fin y al cabo, el Inglés lo es todo en estos tiempos.

Juan Camilo Marín

Nota del autor: el Inglés me apasiona, y en general aprender nuevos idiomas. Por favor no tomar a pecho la frase “Bueno, peor es nada”